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Un horticultor trabaja una cama de trasplantes jóvenes con un rastrillo de púas, con mantas térmicas sobre arcos al fondo

Planificar cultivos en el hemisferio sur: por qué no sirven los planes del norte

Tu verano atraviesa el Año Nuevo, y tu plan de cultivos tiene que atravesarlo con él.

por JM Fortier, Horticultor & autor de superventas

4 min de lectura

Ideas clave

  • Empieza tu año de planificación cuando empieza tu temporada, para que el 31 de diciembre no parta por la mitad tus plantaciones de verano.
  • Que la primera semana de julio sea la semana 1 de tu plan, y saca tus fechas de heladas de los registros meteorológicos de tu zona, no de un calendario del norte.
  • Suma de cinco a diez días a las primeras y últimas plantaciones de una sucesión; a finales del otoño, los días a madurez pueden duplicarse, así que cuenta hacia atrás desde las diez horas de luz.
  • ¿Cultivas en el hemisferio sur? En Heirloom, empieza tu temporada de planificación en julio, deja que Heirloom estime tus fechas de heladas y activa los días a madurez ajustados al clima, que tienen en cuenta el calor y la duración del día.

Mientras siembro mis primeras bandejas de la primavera, los horticultores de Victoria, Canterbury y el Cabo recogen lo último de su verano y empiezan a planificar la temporada siguiente. Este artículo va por ellos. Casi todos los planes de cultivo, plantillas y calendarios de siembra se organizan sobre un año de enero a diciembre, y en el hemisferio sur ese año te parte la mejor temporada por la mitad. La buena noticia es que el método biointensivo y regenerativo no está atado a ningún clima. Lo que hay que cambiar es la manera de organizar el plan.

La trampa de enero a diciembre

Una temporada del norte cabe entera en un mismo año, de enero a diciembre. La tuya, no. Los tomates que siembras en el vivero en septiembre salen al campo en octubre y producen hasta mucho después de Año Nuevo. En un plan de enero a diciembre, esa misma plantación queda cortada el 31 de diciembre: una mitad en la página de este año, la otra en la del siguiente, y ninguna de las dos muestra que la cama está ocupada. Desplazar seis meses un plan del norte no lo arregla: solo cambia el corte de sitio.

Así que empieza tu año de planificación cuando empieza tu temporada. Que la primera semana de julio sea la semana 1 de tu plan, no la primera de enero, y saca tus fechas de heladas de los registros meteorológicos de tu zona, no de un calendario del norte: las fechas de mi libro son las de nuestra granja en el sur de Quebec, en zona 6. Así, cada plantación de verano queda entera en la misma página, del vivero a la última cosecha, y lees tus sucesiones, la rotación de camas y el flujo de caja en el orden en que los vives.

Los días a madurez del sobre no son los tuyos

Los días a madurez que trae impresos un sobre de semillas son una cifra estándar, medida a menudo en condiciones estables (lo explicamos en Por qué mienten las bolsas de semillas). Una planta responde al calor y a la duración del día, así que un mismo cultivo no crece igual de rápido al principio, a mitad y al final de tu temporada. En las hortalizas que trasplantas a comienzos de la primavera o ya entrado el otoño, hay que corregir los días a madurez porque crecen más despacio: nosotros sumamos de cinco a diez días a las primeras y a las últimas plantaciones de una sucesión, y a finales del otoño los días a madurez pueden llegar a duplicarse.

Para tus últimas plantaciones, cuenta hacia atrás desde la luz tanto como desde las heladas. Deberían llegar a un 70 % de su crecimiento antes de que el día baje de diez horas de luz. A esa regla le da igual en qué hemisferio cultives: lo único que cambia es el mes.

Un horticultor siembra una bandeja de alveolos con una sembradora manual, con plántulas creciendo en el vivero detrás
Sembrando en el vivero: las primeras plantaciones de la temporada crecen más despacio, así que dales de cinco a diez días más.

Deja las cuentas a Heirloom

Aquí es donde se hunden los planes en papel: cuarenta cultivos, cada uno con sus fechas, y todas moviéndose con la temporada. Ahora Heirloom hace ese trabajo por ti. En la configuración de tu granja, en Temporada y clima, haz que la Temporada de planificación empiece en julio: tus planes, tareas e informes irán de julio a junio. Heirloom también estima tus fechas de última y primera helada a partir de diez años de datos meteorológicos de tu dirección, con las estaciones invertidas al sur del ecuador. Compáralas con lo que sabes de tu tierra y luego pulsa Usar estas fechas.

Ajustes de Temporada y clima de Heirloom para una granja en Sídney: temporada de julio a junio, sin heladas previstas, horas de luz por mes
Temporada y clima de una granja en Sídney: una temporada de planificación de julio a junio y ninguna helada prevista en esa dirección.

Luego, en la ventana de plantación, activa Usar DHM ajustado al clima: los días a madurez siguen el clima de tu granja semana a semana, desde el calor que van a recibir tus cultivos (los grados-día de crecimiento) hasta la duración del día donde estás. Tus primeras y últimas plantaciones reciben solas sus días de más, y una plantación de tomates que atraviesa el Año Nuevo aparece entera en tu Plan estratégico, del vivero a la última cosecha.

Formulario de plantación de Heirloom para tomates en Sídney con días a madurez ajustados al clima: vivero 1 de septiembre, campo 20 de octubre, primera cosecha 15 de enero
Tomates en Sídney con días a madurez ajustados al clima: sembrados el 1 de septiembre, en el campo el 20 de octubre y primera cosecha el 15 de enero, en una temporada que va de julio a junio.

-JM

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